lunes, 4 de abril de 2016

Mario y Maria

Mario, un chico de pueblo. Maria una chica de ciudad.

Dos mundos distintos, pero el amor no entiende de aquella rareza, el amor se mueve por impulsos.

Quizás cuando crecemos escondemos esos sentimientos, provocando que disminuya la posibilidad de crear una relación.
Mario tenia 26 años y el dejaba que su corazón se moviera por impulsos, mas de una vez, guiarse de los impulsos de su corazón, le hizo sufrir varios desengaños.

Entonces conoció a María de 24, guapa, risueña, amable, dulce, cariñosa, respetuosa. Mario estaba en una etapa de su vida en la que no se molestaba en prestar atención en alguna chica encantadora que pudiera algún día  cruzarse en la calle, o en algún bar cerca de casa. Pero conoció a una chica un fin de semana en un disco pub cerca de casa, el estaba con sus amigos, ella entro en el grupo, pero el lo tomaba como una amiga mas.

Pasaron los meses, no se volvieron a ver, pero cada día hablaban por un grupo de wassap, la confianza fue creciendo, ella le hacia de reír y viceversa. con el tiempo el se fue fijando en ella, el mostró sus sentimientos. Pero ella le dijo que solo quería ser su amiga, cuando en verdad, ella también tenía interés en el.

Mario no desistió, vivían lejos para poder verse, pero el empezó a mandarle mensajes cada día, ella los primeros días no le contestaba por vergüenza, pero vio que Mario no olvidaba, ni se rendía. Ella empezó a mostrar interés por el, fue creciendo la confianza, el cariño, el respeto, las risas, el apoyo incondicional de un mal dia.

Un día se reunieron el grupo de amigos en el mismo disco pub donde se conocieron Mario y Maria, ella le avisó de que llegaría un rato mas tarde y Mario impaciente de verla de nuevo, se dispuso a salir a fumar un cigarrillo a fuera del local, necesitaba algo de soledad y tranquilizarse.

A los pocos minutos llegó Maria, el la miraba, ella sonreída de verle mientras caminaba hacia el. Cuando esa mirada estuvo frente a frente, cambiaron sus rostros, sintieron impulsos en sus corazones, esos impulsos que a la hora de la verdad son mas vergonzosos, en pocos segundos el amor hizo que un intenso beso rompiera ese pequeño hilo de duda, el que dio paso al comienzo de alguna historia de amor, que el propio destino puso en sus caminos.

Y es que, quizás aun veamos que no es posible enamorarse mediante mensajes de textos, pero no es lo que nosotros creamos que es posible o correcto, si no  que nuestros corazones nos guían mediante esos impulsos. Pero lo peor es, que mucha gente evita tener esos impulsos, y decir que así no podemos tener un espíritu libre, ni poder ser felices.